No todo lo que brilla es oro. Recuerde que durante los primeros años sus hijos no diferenciarán entre anuncio, película, novela y la realidad. Por lo tanto, hay que enseñarles a los hijos que no todo lo que se anuncia hay que comprarlo. Evite caer en la trampa de “voy a comprarle a mis hijos lo que yo nunca tuve”. Antes bien, asegúrese de darle amor, cariño, respeto, educación y salud, es decir, un ambiente que promueva un desarrollo sano e integral.

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