Angry Talk (Comic Style)

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Cuando te encaprichas con algo que Dios no quiere para tu vida, por más bueno que parezca, no esperes que Dios bendiga y haga prosperar lo que tan solo es fruto de tu propio gusto y voluntad.

La rebeldía puede ser asumida y transformada en fortaleza positiva, o, por el contrario, puede ser un comportamiento inconsciente con el cual nos hemos acostumbrado a convivir, porque es parte de la propia historia y resultado de sufrimientos padecidos en algún momento de la vida, que aún no han sido sanados.
La rebeldía lleva a que la persona haga una lista negra, con las cosas negativas que ha sufrido a lo largo de la vida. Además, la incapacita para hacer la lista de bendiciones recibidas a lo largo de los años.
Cuando uno entrega a Dios lo sufrido, se pondera lo bueno que se ha recibido y se pone en las manos del Señor, entonces, las bendiciones comienzan a fluir naturalmente, de modo sereno y continuo, y sin necesidad de estar queriendo forzar el brazo de Dios, pues Él anhela darnos todo aquello que necesitamos y mucho más aún.
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